«El sueño de ayer es la esperanza de hoy y la realidad de mañana»
(del discurso de graduación en el instituto de R. Goddard, en 1904)
Curiosidades relacionadas con diversos aspectos de la historia y el patrimonio madrileños son una de las secciones que más disfrutan nuestros lectores. Madrid es una ciudad llena de historias fascinantes, anécdotas desconocidas y secretos escondidos entre sus calles, edificios y monumentos. En esta sección, nos adentramos en esos detalles que a menudo pasan desapercibidos, pero que contribuyen a la riqueza y el carácter único de la ciudad.
Desde leyendas que datan de la Edad Media hasta hechos históricos que marcaron el destino de Madrid, pasando por los rincones menos conocidos pero cargados de historia, seguro que alguna de estas curiosidades os sorprenderá y hará que miréis la ciudad con otros ojos. Nos encanta desvelar esos aspectos menos evidentes, pero igualmente importantes, que hacen que Madrid sea una de las capitales más vibrantes y fascinantes de Europa.
«El sueño de ayer es la esperanza de hoy y la realidad de mañana»
(del discurso de graduación en el instituto de R. Goddard, en 1904)
Trataremos en esta entrega del periodo comprendido entre la época de Isaac Newton -que habíamos visto en el capítulo anterior- y la aparición de las novelas de Julio Verne sobre el viaje a la Luna en el siglo XIX.
André Saglio, ministro francés de Instrucción Pública y Bellas Artes y responsable de la exposición de pintura internacional que organiza en San Petesburgo la Sociedad Imperial para el fomento de las artes en Rusia, envía – el 3 de octubre de 1900, desde París – una carta a Joaquín Sorolla en la que le propone enviar una o dos obras suyas de las que expusiera en la Exposición Universal de París.
¿Quién ha sido el sabio más grande de todos los tiempos? Es una pregunta que probablemente no tenga una respuesta clara. Especialmente a partir de los años de la Revolución Científica y de la Ilustración, en los que deja de haber figuras singulares de grandes cerebros que abarcaban todo el conocimiento de su era y empiezan a surgir los científicos especializados en una materia, tal y como los conocemos en la actualidad.
A partir de la construcción de Uraniborg la curiosidad del ser humano por lo que ocurría fuera de nuestro mundo fue imparable. En cuatrocientos años se pasó de los primeros “observatorios” y estudios sistemáticos del firmamento a la puesta en órbita del satélite artificial de 1957.
Aunque el primer satélite artificial de 1957 y el viaje a la Luna de 1969 fueron posibles gracias a los enormes desarrollos tecnológicos de la Segunda Guerra Mundial y de la posguerra, no se puede entender su materialización sin los cambios de mentalidades producidos en el mundo occidental desde el siglo XVI al XX.
Este año 2019 ha tenido un comienzo muy prometedor para la exploración del espacio. Las campanadas de Nochevieja casi coincidieron con el sobrevuelo por una sonda de la NASA del asteroide Ultima Thule, allá en el Cinturón de Kuiper, que resultaron ser dos cuerpos celestes fusionados por sus polos tras colisionar en lo más profundo de la noche de los tiempos.
En el número seis de la calle de los Donados, sobre los terrenos donde antaño se levantara el Hospital de Santa Catalina de los Donados, se alza el Oratorio del Santo Niño del Remedio, construido en 1917 para albergar la talla del mismo nombre, un Niño Jesús de finales del siglo XVI que goza de fama de milagrero. Todos los día 13 de cada mes ante la puerta del oratorio una larga cola de fieles esperan su turno para besar la imagen.
La historia del Santo Niño del Remedio comienza en 1898, cuando Pedro Martín Marazuela, de oficio encuardenador, adquiere la talla a … Pero mejor que os lo cuente el propio Sr. Marazuela en esta entrevista publicada por «Nuevo Mundo» el 7 de febrero de 1900: